Recientemente he tenido la
Recientemente he tenido la oportunidad y la gran suerte de comprar este saxofón en esta interesantísima tienda cordobesa (Trino Music), la cual aconsejo sin ninguna duda. El trato, asesoramiento y diligencia de German, han sido inmejorables y cruciales para la satisfacción en la compra (también agradecido a Rafa). Ahora, voy a hablar como profesional sobre este saxofón Yamaha Custom 875 modelo EXS 05. A lo largo de mi vida como saxofonista he podido probar decenas de saxofones de marcas punteras, todos ellos magníficos saxofones. Hablo de Selmer Mark VI y VII, S II, SIII, Yanagisawa en todas sus versiones WO (10-20-30-32-33-35-37), Buffet Prestige y Buffet Senzo, Keilwerth, Paul Mouriat….. etc. ¡Muchos y muchos saxofones!. Ahora bien, y no deja de ser una opinión personal, aunque evidentemente desde el conocimiento como profesional del saxofón, el Yamaha Custom 875 modelo EXS 05, es un saxofón increíble y maravilloso en todos los sentidos sin excepción. Tiene un sonido excelente, cálido y aterciopelado con cierto brillo (en mi opinión con más cuerpo que el modelo Yamaha Custom lacado y menos brillante o al menos con respecto al que yo he podido probar), una afinación que aunque no es perfecta (algo inherente al saxofón), es realmente compensada y cercana a la culminación de la misma, una mecánica sorprendente por su comodidad y facilidad (como intuitiva), una emisión o flujo de aire sin apenas resistencia en todo el registro, que favorece enormemente la consecución de los sonidos sobre todo en la complicada tesitura grave (algo en mi opinión impagable pues permite la búsqueda y consecución de la sutileza necesaria en esas partes del tubo), y estéticamente es un saxofón muy bonito (como otros muchos). Personalmente, me parece el instrumento más completo de todos cuantos he podido probar, sin que ello quiera decir que el resto de saxofones de otras marcas que he examinado y tenido no sean de una calidad extrema. ¡Mi enhorabuena a Yamaha y a todo su cuerpo técnico! (especialmente quiero elogiar la figura de Araken, con el que he podido conversar en numerosas ocasiones y notar su enorme profesionalidad y cercanía con el cliente). A todos os animo a seguir en esta línea infatigable de trabajo que sin duda llevara en un futuro próximo a la mejora de lo que hoy es ya un saxofón excepcional y admirable. A modo de síntesis y para todo aquel que lea mi comentario, me gustaría decir que las sensaciones que transmite el instrumento mientras uno lo trabaja, o mejor dicho, disfruta con él, son de seguridad y confianza, un binomio fundamental en la elección de la máquina, en este caso, para el intérprete, teniendo en cuenta que pasara junto a nosotros muchas horas de nuestra vida.











